La Academia General del Aire inaugura el jardín del avión T-33 y el Land Rover grúa que estuvo en servicio en la AGA 34 años

El pasado jueves 15 de noviembre, tuvo lugar en la Academia General del Aire, de San Javier, la inauguración de los trabajos de adecuación del jardín que acoge el monumento al avión T-33 y el vehículo, Land Rover Santana 109 D, que estuvo presidido por el Teniente General, Jefe del Mando de Personal, Pablo José Castillo Bretón y contó además con la asistencia del Coronel Director de la Academia General del Aire, Miguel Ivorra Ruiz y el General División Enrique Jesús Biosca, General Director de Enseñanza del Ejército del Aire.

Para el Ejército del Aire y para España, el T-33 tiene una especial significación, ya que fue el primer reactor que se incorporó al Ejército del Aire. Fue un 24 de marzo de 1954, cuando los seis primeros T-33 llegaron a la Base Aérea de Talavera procedentes de Francia. Por su parte, el Land Rover Santana 109D, modelo grúa, hoy convertido en monumento, estuvo en servicio en la Academia General del Aire por espacio de 34 años, entre 1980 y 2014, período durante el que desempeñó su labor en la Escuadrilla de Automóviles. Precisamente ha sido el personal de la Escuadrilla de Automóviles el encargado de restaurarlo y ponerlo en disposición de ocupar el lugar de honor en el que hoy se encuentra.

Finalmente, merecen una mención especial las tres personas que trabajaron en la restauración del vehículo y su entorno, estos fueron: el Subteniente Miguel López Ruiz, el Sargento 1º Antonio Moreno Molina y el Soldado Alfredo González Hortelano.