LXV Promoción

“LA ULTIMA DE LAS GRANDES”

Allá por el 1 de septiembre del 2009 la 65 promoción ingresó pegando fuerte. Éramos la primera promoción donde habían entrado alumnos sin hacer preparatoria, directamente de selectividad y la última del plan antiguo. Por lo que las comparaciones con el plan nuevo durante toda la academia iban a estar a la orden del día.

El primer día de academia después de que se marcharan las familias, creo que es uno de los días que siempre quedara grabado en todo oficial del ejército del aire, la 65 promoción no podía ser menos. 63 desconocidos de diferentes sitos de España y del Mundo tenían que enfrentarse a un mes de campamento.

Tras muchos gritos y carreras, finalmente marchamos a Los Alcázares para pasar allí nuestro primer mes como militares. El fuego de campamento puso fin a ese mes lleno de complementarias, gritos, deporte y desfiles, y supuso el inicio de la carrera de 61 futuros oficiales del ejército del aire, ya que dos de nuestros compañeros decidieron marcharse antes de terminar el campamento y entre ellos estaba el número 1.

Tras el campamento ya llegamos a la Academia y al fin un poco de cambio, pasas del mimeta a estar de azul, clases, estrés y exámenes… Enseguida el 12 de Octubre que hay que ensayar para el desfile de las Fuerzas Armadas. ¡Desfilamos nosotros!

A la vuelta seguimos con las prisas, hay que preparar ahora La Jura de Bandera, ese momento donde invitas a toda tu familia para que vean tu promesa de defender España y donde a partir de allí dejas de correr todo el rato y puedes hacer diagonales. Y la fiesta de la Patrona donde por primera vez sientes que eres parte del Ejército del Aire.

Al volver de Navidad ya solo piensas en los exámenes y que aerodinámica es muy difícil, pero antes del verano tienes el bautismo de vuelo, la primera experiencia volando, indescriptible creo que todos y cada uno de nosotros lo disfruto como si fuera un niño pequeño. Una experiencia increíble.

Tras la entrega de despachos a los Tenientes de quinto, aquellos que nos parecían desconocidos y que tenían mucha suerte de acabar, los cuales solo decían “no os queda cueva primero”, llego el verano y el tiempo de descansar para unos y estudiar para otros alguna asignatura, para que nadie se quedara atrás. Todos aprobamos y a segundo que nos vamos.

¡Ah no! que queda la Universidad del Mar, cuando creías que te ibas a casa de veraneo te dicen que te tienes que venir en verano para que unos universitarios saquen créditos, pero al final te lo pasas bien.

El paso de segundo estuvo siempre condicionado por el CUD y el plan nuevo, hubo muchos rifirrafes y muchos “no tenéis que compararos” pero como no íbamos a compararnos si ellos no podían hacer de cuarteleros ni salían de marchas porque tenían que ir a clase, son buenos chicos en el fondo. A todo esto que se me olvidaba, se cayó el salón de actos si el nuevo aquel que llevaban mucho tiempo construyendo y solo tenía unos meses, muchos ya decían que había rajas pero vamos que tenía unos meses. Pero no hay tiempo que perder que hay exámenes y el que no pase no es Alférez. Además tenemos que escoger entre francés y alemán. Si escoges francés puedes ir a Francia, si escoges alemán puedes ir a EEUU, si… no tiene mucho sentido lo suyo seria Alemania, pero mira nadie se va a quejar por ir a EEUU.

Alférez, el momento más bonito de segundo. Algunos lo alcanzaron antes que otros, pero al final todos pasamos a tercero. En ese momento ya te sientes importante, aunque sigues siendo igual que antes y encima te dan una “Daga”.

Y ¿Qué? ¿Cómo dicen? ¡Que va a haber galonistas de tercero y cuarto!, es la primera vez que ocurre esto, pero se escogerán por nota de IPA y Formación para el Servicio o eso se dijo, nunca más se supo.

Tercero, Alférez Alumno suena bien. Ya tenías camareta compartida entre tres o cuatro, ya se acabó la nave corrida de 30 personas aunque era más divertida.

Podías salir los fines de semana, pero resulta que los de primero y segundo ahora también lo tienen ¿Y eso? ¿Por qué? Quizás porque son del CUD! no tenemos que compararnos. Y encima algunos de tus compañeros, los que habían escogido Francés, se fueron a Francia y a cambios recibías a unos franceses que se quedaban hasta Navidad justo cuando volvían los nuestros, y los que escogieron alemán esperando ir a EEUU después de Navidad… ninguno fue.

Pero para no entrar en más detalles lo más importante fue que empezamos a volar la E-26 “Tamiz”, nuestra primera experiencia volando, que nervios el primer día después del examen cuando había que escoger profesor. Cuando al fin te montas piensas: “llevo dos años esperando este momento ha merecido la pena”, ah pero que no es tan fácil, el primer día si bien, pero el segundo día todo está mal, que no sabes hacer una chandelle, pero ¿qué es eso?, que no sabes mantener una línea de vuelo, pero ¿qué quieres? ¡Que soy nuevo en esto! La peor parte es cuando a algunos compañeros le dicen que no pueden seguir volando. Pero no es el fin del mundo, descubres nuevas opciones que pueden ser tan gratificantes como el vuelo.

En Cuarto aumenta el grupo, 4 compañeros americanos que nos acompañaron un cuatrimestre. Para los que siguen volando cuarto está marcado por el E-25 el C-101 el avión de la Patrulla Águila, te llevas todo el día estresado y encima siguen dando bajas en vuelo. Los de “no vuelo” encuentran nuevas asignaturas que aprender.

Por lo menos eres Alférez de cuarto, ¡te respetaran! o eso creías, porque como eres la única promoción del plan antiguo, somos los rarito, y el que debe dar ejemplo siempre. ¡Todo esto sin compararnos!

El momento más decisivo fue cuando tuvimos que separarnos, algunos se marchan para su especialización de DCA, otros tienen que escoger entre caza, helicóptero o transporte. Una decisión muy importante y que condicionara nuestras vidas en el presente y en el futuro. Quinto ahora somos 77! ¿Cómo ha ocurrido eso?

Aunque cada uno por su lado que buenos recuerdos cuando todos nos juntamos el último mes. Unos llegan antes que otros porque los cursos son más largos, pero al final todos juntos en una nave corrida como en primero, recordando viejos tiempos y pensando en futuros destinos y en ¡ya no queda nada!

Finalmente en Tenientes junto con el entonces Ministro de Defensa, puedas decir por última vez en la Academia

¡ROMPAN FILAS!

Todos con lágrimas y muy contentos, ya que logramos pasar la Academia General del Aire y ser oficiales del Ejército del Aire. Cumpliendo la labor de defender España en nuestros primeros destinos. Con una gran profesionalidad y buen hacer.

Sabemos que el paso por la Academia es duro, pero el vínculo que se forja con tus compañeros es increíble. Hace poco hemos tenido la desgracia de perder a un gran compañero, todavía estamos en shock, esperemos que no vuelva ocurrir nunca más, pero aun así sabemos que pase lo que pase siempre podremos contar unos con otros. Porque si una cosa te enseña la Academia es que tu promoción se convierte en tu segunda familia.

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