XXIV Promoción

Querida mamá:

Llevo 50 años intentando escribirte esta carta, ya me han jubilado y no puedo demorarlo más. Como sabes ingresé en 1968 en la Academia General del Aire y en septiembre de ese año, 54 jóvenes aterrizamos con caras de novato en Santiago de la Ribera, en las instalaciones de la ”cariñosamente apodada LA CUEVA”. Lo primero que hicieron con nosotros fue etiquetarnos con un número del 2467 al 2521 y con el color rojo como distintivo. También conocimos a los famosos Rema-Rema, Cartero, Chichi, Ruso, Von Pipa, Mulas (decía que nunca le pusieron apodo porque con su apellido le sobraba, a pesar de ello, en 2º el Rojo y yo comprobamos que era un caballero y una buena persona) y muchos más que intentaron forjar nuestro carácter y formarnos para el futuro que nos esperaba, gracias a todos ellos.

Era el 25 Aniversario de la AGA y creo que fuimos la primera promoción que no estuvimos en el campamento de Los Alcázares para realizar el periodo de instrucción. Al finalizarlo y antes de nuestra Jura de Bandera, por supuesto el 10 de diciembre NUESTRA PATRONA LA VIRGEN DE LORETO, nos hicieron ingresar, mediante el acto de entrega de la DAGA de Oficial, en una familia con padre, abuelo, bisabuelo y algunos con tatarabuelo (los repetidores de la 21).

En 1969, se cumplió el mayor de los deseos para nosotros: nuestro primer vuelo, acrobacia aérea, vuelos en formación, la SUELTA y el suplicio para los de la “T” del Cte. Mulas: al volver del Carmolí, en la furgoneta, la pregunta era inevitable “Cuantos arrestados”. Pero todo lo dábamos por bueno, abandonábamos las clases, los estudios y nos dirijíamos a la zona de vuelo, la Bucker y la libertad de los pájaros “VOLAR”, alguno con una bufanda hecha por la novia y dejada al vuelo, al estilo Von Richthofen, que le costaron 4 días de arresto. También este año fue nuestro primer desfile en Madrid.

En septiembre llegamos a la Cueva perdiendo dos miembros (Cantó y de la Chica) y repescando a uno de la 23 (Arnaiz). Nos creíamos los reyes de la creación, veteranos con “NUEVOS” a nuestro alcance para disfrute y seguimiento de la tradición. También disfrutamos de Escuadrilla nueva, con agua caliente y calefacción en invierno.

Este curso volamos todos los trimestres, una segunda fase de la Bucker (sin tantos sobresaltos en la “T”), cursillos de navegación y croquis de objetivos en la E-9 y la Mentor, cursillos de navegación, bombardeo y fotografía en el Junker, del cual nadie olvida la famosa Ascania y la cortinilla.

Tuvimos la oportunidad de iniciar los intercambios con L´Ecole de L´Air, con competiciones de esgrima (el Ricki y yo dimos buena cuenta de los franceses en Florete y el Chino en Sable), en fútbol (junto con miembros de otras promociones) también ganamos. Pero en la segunda fase del intercambio, pasar 10 dìas en los Alpes franceses esquiando, se estableció la nueva modalidad de elegir “por orden “ALFARÉTICO”, en honor del cadete de la XXV Alfaro, hijo y sobrino de General.

También como novedad la AGA participó en el desfile de Madrid en 1970, en la modalidad de formación con “DAGA” de oficial, pienso que un poco light, fue la primera y creo que la última vez.

En este año 1970, antes de dormir nos deleitaban por los altavoces con la canción “Je t´aime, moi non plus”, pero sobrevivimos gracias a las elevadas dosis de bromuro, que por cierto ahora nos está empezando a afectar.

En julio fue nuestra entrega de despachos de Alférez y nos dieron las vacaciones hasta septiembre para empezar el 3º curso académico. Si el año anterior éramos reyes, este septiembre de 1970 nos sentimos los dueños del mundo: oficiales, camareta de 3, un sueldo, dormir fuera los fines de semana, la XXIII en Salamanca y unos cadetes a los que mandar.

Hicimos el curso de vuelo en la Mentor, avión metálico, radio, navegación, cabina cerrada y tren delantero y retráctil. Esto era un paso de gigante para nosotros, habíamos entrado en la modernidad de la aviación. Tuvimos mucha suerte, creo que somos de las pocas promociones que volamos en todos los cursos.

Durante este curso tuvo lugar el 1º encuentro interacademias, presidido por los príncipes de España Don Juan Carlos y Dª Sofía, en el que los componentes de la XXIV promoción que participaron ganaron todas sus pruebas, según muestran las imágenes del NO-DO de la época. En 1971, participamos en nuestro último desfile terrestre en Madrid, desfile de hombres curtidos con nuestros “chopos” al hombro. ¡Ah!, se me olvidaba, nuestro Oficial de servicio con la XXV dio el queo, ¡Alfaro ha pedido sacarse el carnet de conducir en Getafe, los exámenes son después del desfile!, también nos apuntamos varios de nosotros y coló, nos examinamos y alguno de nosotros conseguimos el deseado carnet. En julio, nos despedimos con el gusanillo en el cuerpo, ya que el próximo encuentro sería en la cuna de la formación de los pilotos: la B.A. de Matacán en Salamanca.

Al llegar a Salamanca, nos encontramos con que habían hecho dos grupos, unos harían la “Básica” en el clásico T-6 y 13 agraciados (vaya número) en el SAETA. Se habían hecho algunas pruebas con alguno de la XXIII y con pilotos de complemento, pero creo que dado todos los problemas que padecimos, fuimos los únicos que hicimos la Básica completa en el SAETA. Nos dieron algunas “bajas en vuelo”, pero comparados con otras promociones salimos bien parados, éramos unos hachas.

En este periodo sufrimos la pérdida de nuestro compañero Fermín del Olmo en un desgraciado accidente de tráfico. Aprovecho la ocasión para expresar un cariñoso recuerdo a los que nos han abandonado, tanto en acto de servicio como por enfermedad u otras causas: Gus, Aguado, Urrutia, Berni, Juliá, del Olmo, Salgueiro, Tortuero, el Cubi y el Goros, Dios los tenga en su gloria.

Debido al accidente y a las circunstancias del servicio que incidían en Moliné y De Les, estos fueron sancionados con repetir curso y devueltos a la AGA para incorporarse a la XXV.

En 1972, hicimos el curso de transporte aéreo y de vuelo IFR en el famoso DAKOTA DC3. Estuvimos a un tris de hacer una primicia, mi compañero y yo fuimos seleccionados para participar como copilotos del DC3 en el desfile aéreo de Madrid, hicimos un ensayo, pero al final se decidió no utilizar alumnos ¡cachis-en-la!.

En julio y después de un viaje final de carrera a Francia, volvimos a romper moldes, fuimos la primera promoción (no se si hay otra) que después de la entrega del despacho de Teniente nos quedamos disponibles y nos marchamos a casa hasta noviembre. También, nuestra entrega de despachos coincidió con la de la primera promoción de “Aspirinos” (médicos, interventores, jurídicos e ingenieros), es decir primeros en compartir el Acto.

Bueno mamá, no me dejan alargarme más, entrega esta misiva a mis nietos para que sea verdad lo de “abuelo cebolleta, deja de contar batallitas a los nenes”. Muchos besos y que VIVA EL EJÉRCITO DEL AIRE y la XXIV PROMOCIÓN.

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