XXII Promoción

Todo empezó el 20 de junio de 1966 cuando los 333 ASPIRANTES, entraban a la AGA para demostrar lo que sabían y valían para ocupar una de las 55 plazas convocadas.

El 26 de julio salió publicada la relación de ADMITIDOS así como su nombramiento como CABALLEROS CADETES de la XXII Promoción de la AGA, dando así por terminado un largo y espinoso camino de opositor que dio paso a OTRO CAMINO NO MENOS LARGO Y ESPINOSO.

Al final fueron 58 los ingresados, 55 de S.V. y tres de Intendencia, pues tres ingresaron con Plaza de Gracia por sus circunstancias familiares. Además, al llegar a la Academia se les unió el Caballero Cadete Pepe Catalá que decidió, con la ayuda del Cte. Marimón, dejar la Promoción anterior y unirse a la nuestra.

CURSO 1966 - 1967

El 9 de septiembre en la estación de Atocha un grupo de novatos subieron al tren rodeados de Alféreces de la XIX Promoción. Aquellos novatos recordarán toda su vida aquel viaje como interminable. Un viaje en el Transiberiano seria un paseo comparado con aquel trayecto Madrid-Balsicas. Fueron introducidos todos en un departamento y así empezaron a sufrir las novatadas más inauditas que mente retorcida pueda elucubrar. Aquellos primeros días fueron tremendos, una carrera por aquí, un “pichón” por allá… y todo aderezado con una “niquelada”. Qué galimatías cuando les entregaron el equipo completo, no les dieron demasiado tiempo para colocarlo por orden… Hubo algún “caraja” que usó el cajón destinado a deportes, lo adaptó de residencia de gusanos de seda, otro protestaba continuamente porque su alzapiés era resbaladizo, otro que era incólume a las descargas del flexo, etc.

A lo que sí estaban todos muy atentos era a la voz del cuartelero “Atención Escuadrilla, se puede cobrar en la oficina la asignación familiar”, lo que suponía una de las mayores alegrías académicas al recibir cada semana el dinero que nos mandaban nuestras familias.

Llegó el 12 de octubre y por primera vez utilizaron el uniforme gris de paseo para formar en la Plaza de Armas intercambiando las filas con los Caballeros Cadetes de 2º Curso, y cada uno de estos entregó la DAGA al recién ingresado y desde ese momento fueron nombrados HIJOS ACADEMICOS.

El día 7 de diciembre volaron por primera vez en su vida, fue así su bautismo del aire. La experiencia consistió en una vuelta al Mar Menor en Bücker E3B.

El día grande del Primer Curso fue, sin duda, el de la Jura de Bandera, el día de nuestra Patrona, durante la cual juramos, por primera vez, nuestra firme decisión de integrarnos al Servicio de España, nuestra patria. Lo que sintieron fue inenarrable e imposible de olvidar. Tuvimos como invitados al Acto, además de nuestras familias, alumnos de la Escuela de Aviación Militar Argentina que participaron con el Escuadrón de Alumnos en el desfile.

El día soñado del vuelo se cumplió y el 16 de mayo comenzaron los Vuelos de la XXII PROMOCIÓN en aquel portentoso aparato llamado BÜCKER E3B.

Tenía mal contados, 5 o 6 instrumentos, pero les parecía tan complicado como el Sputnik a los astronautas soviéticos… Hubo de todo como en otros cursos, anécdotas, risas, bromas, en resumen se pasó bien en general, aunque hubo algunos momentos tensos. Volaron SOLOS por primera vez en su vida entre el 18 y 22 de junio y se les marcó con la clásica T en sus cogotes antes de repartir el típico habano en el comedor de alumnos. Volaron 20 horas con tráficos, acrobacia y resbales. El límite para la suelta estaba entre doce y quince horas.

Participaron en el Desfile de la Victoria en el Paseo de la Castellana y por fin en julio, la mar de contentos, asistieron a la Entrega de Despachos de Tenientes y Alféreces a la vez que recibían sus palas de cadete de 2º, de manos de sus padres académicos, donde grababan sus nombres junto a los de los demás “antepasados” para ir completando el árbol genealógico profesional. Era una tradición muy bonita. Y con tantas cosas aprendidas y olvidadas, terminaron más o menos felizmente su primer curso, ya que alguno de ellos tuvo que lamentar el repetir por la dichosa asignatura de “Historia de la Cultura”. Aquel primer curso dejó a 5 compañeros en la cuneta.

CURSO 1967-1968

La Historia se repite y el 12 de octubre se hicieron “Padres Académicos” y entregaron sus dagas a los nuevazos de la 23 Promoción. El equipo de fútbol de la XXII seguía sin tener rival y desde el primer día se impuso al resto de las Promociones. Hicieron el Curso de Vuelo de Navegación Fotográfica y Localización en la Escuela de Aplicación volando la E-9 Iberavia “Garrapata”, el T2B Junker, la Pava, en donde aprendieron, gracias a las enseñanzas del “Pitilines y del Cap. Lombarte”, lo que era la Ascania y el visor Negrillo.

Más difícil era obtener “Cuadro de Honor” en una Asignatura, pues debías alcanzar una media de ¡8! o en Escuadrón que se obtenía sin ser arrestado ni una sola vez en el trimestre y además todas las asignaturas por encima de 6. Este era el llamado Cuadro de Honor de los Pelotas. Desfilamos en Murcia al son de una “Parranda” adaptada como marcha militar.

Por fin llegó el 15 de julio, cuando en la Escuadrilla ponían sobre sus uniformes de color blanco con tonalidades de tiza, aquellas hombreras rojas con una estrella de seis puntas. “Desde hoy seremos Oficiales, dejaremos de ser Cadetes, ese grado que nadie sabe que es ni a quién manda”.

CURSO 1968-1969

El nuevo inicio de curso era totalmente diferente pues al día siguiente comenzaron el Curso de Vuelo Elemental en la Bucker. A diario se desplazaban al Carmolí, bien en avión o camión, para allí realizar los vuelos en las dos T, marcadas por paneles, la del Cte. Arranz y la del Cte. Mulas.

Un infortunado accidente el día 31 de Octubre, al regresar del Carmolí, acabó con la vida del Capitán Carlos Lumbreras Salcedo y resultó herido de gravedad el A.A. José Iglesias Quintana que más tarde, y como consecuencia del trágico accidente, pasaría al Cuerpo de Mutilados. Aquello fue un palo muy fuerte para la Promoción pero que ayudó a unirles aún más.

Otro gran aliciente de este nuevo curso fue el nuevo aviso del Cuartelero a finales de mes: “Atención, se puede ir a cobrar a Mayoría”. Las carreras hasta Mayoría, eran estremecedoras, luego las colas esperando tu turno y al final “el sobre”. De vuelta a la Escuadrilla, comenzaba el recuento de vales y cargos que mermaban considerablemente tan exigua paga.

A la vuelta del permiso navideño, estrenarían las camaretas y el agua caliente en las duchas. Por fin dejarían de calentarse las manos en los estudios con el calor del flexo.

Se despidieron del casco de vuelo de lona de la Bücker, y empezaron a volar un deportivo, con cabina de cúpula corrediza y súper brillante, Era el E-17 Mentor y en él tuvieron su primer contacto con procedimientos de vuelo y su primer vuelo nocturno. El Curso de Vuelo de Transición duró 4 meses con un total de 80 horas de vuelo en tráfico, acrobacia, formaciones cerradas, formaciones tácticas e instrumentos.

Al otro lado de la Barrera de Vuelo, el Major de la USAF Vallejo (“el Zapatones”) era el proto de inglés y enseguida se hicieron famosas sus frases de “Me importa pito punto que me llamen cabran en la esquina”, “ambamente”, “todas las dos quieren desir la misma cosa”, etc. En su estancia en San Javier no mejoró mucho su español, ni nosotros nuestro inglés.

En aquellos locos años, los medios en que pudieron expresarse los alumnos fueron “los Murales”, que se confeccionaban regularmente en cada Escuadrilla y la Revista Águilas, editada conjuntamente por todas las Promociones. Ambos medios, se suponía que expresaban el sentir de los Alumnos, pero siempre se quedaban cosas en el tintero.

CURSO 1969-1970

El último y definitivo Curso comenzó el 18 de agosto, en la Base Aérea de Matacán (Salamanca), mientras los compañeros de Intendencia y Tropas y Servicios quedaban en la AGA hinchándose a hacer Oficiales de Semana.

El 1 de septiembre, comenzó el Curso Básico en el TEXAN T-6, que duraría hasta el 5 de enero siguiente.

El curso de vuelo era muy exigente con tres pruebas: Tráfico y acrobacia, formaciones e instrumentos. Las tres eran definitivas para salir de Servicio de Vuelo, con Aptitud de Reactores, Transporte o Helicópteros.

Acabado el Curso Básico, comenzó el 22 de enero el Curso de Vuelo Instrumental en la Escuela de Polimotores, terminando el 10 de abril y durante el cual se volaron más de 150 horas en el avión DC-3. Llegaron incluso a volar solos en vuelo nocturno.

A mediados de abril volvieron a la AGA a volar la BÜCKER de nuevo, pero solos, sin necesidad de doble mando pues ya tenían unas 500 horas de vuelo y el Rokiski que les acreditaba como Pilotos de Combate. La práctica habitual en estos vuelos en E-3B, fue la de efectuar combates contra rollos de papel higiénico que los propios alumnos lanzaban y posteriormente trataban de interceptar con su hélice. Así debió de empezar TOP GUN.

El 3 de julio, en un AZOR y un DC-4 partieron para las Islas Canarias en viaje de “Fin de Carrera”. Visitaron un montón de sitios, cosas bonitas e interesantes, conocieron rincones recónditos del Sahara, el Tercio IV de la Legión, Alejandro Farnesio. Fueron invitados a la “Verbena de la Paloma” en el Club Náutico de Las Palmas, dónde alguno fue enganchado por el arte canario, o mejor, por el arte de las canarias. Como despedida fueron “Invitados de Honor” en la Residencia del Gral. Jefe de la Zona de Canarias, General Guerrero. Por fin se acercaba el deseado 18 de julio y la Entrega de Despachos a los nuevos TENIENTES DE LA XXII.

¡SEÑORES TENIENTES DE LA XXII PROMOCIÓN, POR ULTIMA VEZ EN ESTA ACADEMIA, ROMPAN FILAS!

¡Y LAS GORRAS EN SU VUELO SE LLEVARON TODOS LOS MALOS RECUERDOS!

XXII Promoción