XXI Promoción

Aunque la grata noticia del esperado “ Ingreso en la AGA” la recibimos personalmente por correo , fue a comienzos de septiembre del 65 cuando “formamos” por primera vez como Promoción , frente a las escaleras de aquel vigoroso edificio lateral de la Plaza de Armas, en el que figuraba el cartel : 1ª ESCUADRILLA.

Tras la lista nominal, pasamos dentro y se nos asignó lo que sería el lugar habitual de estudio y reposo , en la correspondiente “nave“; sobre la mesa, varios folios, con normas, horarios, equipaje a llevar y otra información.

Superar el Dictado del primer grupo de asignaturas en el examen de ingreso, suponía un cierto dominio gramatical de la Lengua Española, pero, vocablos como: ceñidor, truxa de baño, borceguíes, palas de verano, alzapiés, chupa,… fueron una sorpresa inesperada para la mayoría, a pesar de la “demostrada“ cultura.

De verde, con teresiana, y una reluciente palomita en las hombreras, iniciamos el primer viaje profesional hacia el campamento de Tentegorra, en el campo cartagenero, tras habernos tomado medidas para el esperado uniforme azul/gris granito.

La espaciosa ciudad de lona fue testigo de nuestros primeros, segundos, terceros pasos en la andadura militar: Normas, formaciones, toques de corneta, uniformidades, Cuerpos y Escalas, Ordenanzas, más formaciones, paso ordinario, paso ligero, rodilla en tierra…. ¡¡ No se oye el tacón ¡¡ ( en alpargatas y sobre campo de tierra).

PASEO, al fin ; salida a la carretera que lleva a Cartagena, (20 kilómetros), sin alejarse demasiado de la puerta principal, y, dedicándole un cierto tiempo al delicado proceso de repaso de botones / marcado de ropa, para su retorno, sin sorpresas, de la lavandería.

Primeros de octubre es la fecha en la que, tras una marcha sabatina, tenemos el primer encuentro oficial con el resto de la A.G.A. en Los Alcázares , hasta donde habían venido ellos en su “día militar“ desde La Ribera. Antiguos conocidos del aspirantazgo , “Sres. Alféreces”, nuevos jefes , nuevas voces de mando ¡ ¡ nuevo , corra ¡ ¡

Día del Pilar. Entrega de Dagas. Estreno del uniforme de gala, presentación “oficial“ en sociedad de la “familia académica“ ,y saludos entusiastas a diestro y siniestro. Incluídas las palmeras del Paseo Marítimo …por si acaso.

Merece citarse, en ese primer trimestre, el llamado “ Bautismo del Aire“, que recibimos con gran emoción , volando “como paquetes“ en los aerodinos empleados en las clases de Navegación en los cursos superiores; en sábado, por supuesto; toda una inyección de espíritu aeronaútico para la mayoría, que carecíamos de esa experiencia.

Hemos sido, y somos, una Promoción muy receptiva. Convocadas 55 plazas de Vuelo y 3 del Cuerpo de Intendencia. Ingresamos los previstos más 2 Plazas de Gracia. Total 60. A la llegada, se nos unieron tres de cursos anteriores, dejamos un perdigón en primero, y una baja en segundo curso, llegando a un total de 66, con la recepción de otros 5 a lo largo de los cursos restantes.

El día de la Virgen de Loreto de 1965, tuvo lugar el primer acto importante de nuestra Profesión: la Jura de Bandera; un tanto peculiar, pues se celebró en un hangar de la zona de vuelos , ante la previsión meteorológica adversa de lluvia, que no fue tal.

El lento y homogéneo transcurrir de la época de Cadete: estudio, formaciones, estudio, formaciones… tuvo sus días “diferentes “:

  • Un gran despliegue de la USAF y la NAVY , con la presencia de grandes transportes y continua actividad aérea, debido a la colisión, en la costa de Almería, de un avión cisterna y un B-52 cargado con armamento nuclear.
  • El paso por allí, del último Dornier Wall del E.A. desde Palma hacia el Museo del Aire.
  • La apertura oficial de la llamada Sala de Hobies, dedicada al uso y disfrute de libros, prensa y discos (tiempos analógicos, aquellos).
  • Unas lluvias torrenciales que inundaron La Ribera, de tal modo que, hubo que usar transportes para asistir a las clases, e incluso “suspender“ algunas, con la tragedia que ello suponía.
  • Patrullas, servicios, revistas sorpresa… y los frecuentes “alivios“ de cordones en en la oficina de la Escuadrilla, a menudo con efectos en el fin de semana.
  • Y, lamentablemente también, un par de graves accidentes, en los que fallecieron un Alférez de 4º curso en un T-6 , y un Capitán profesor en una Bücker.

Pero la gran sorpresa llega en marzo del 67, segundo trimestre de segundo curso: reparto de monos de vuelo “butano“, cascos de tela y gafas de motorista , para comenzar los vuelos en la famosa y esperada E-3B, Bücker, ¡¡ en 2º curso ¡¡

La cercana meta “volante” del paso del ecuador académico, hace más llevadero el tiempo de “solo palomitas”, y, el estrellazgo de Alférez significa un gran cambio, a mejor; continúan los vuelos, ahora en la prodigiosa Mentor, pero… se producen las primeras bajas en vuelo, que no cesarán hasta 4º curso, y que todos lamentamos profundamente.

Al final del primer trimestre del 68, 4º curso, nos llega otra novedad: por primera vez los alumnos de la A.G.A. van a realizar el curso de Polimotores ( Vuelo de Transporte ) en la B.A. de Matacán, posterior al de Vuelo Básico en T-6, que ya se desarrollaba allí desde un par de años atrás.

Significaba que, los dos últimos trimestres de nuestra formación académica los dedicaríamos casi completamente al vuelo, cerca de una gran ciudad, y con la cuenta atrás hacia el despacho de Teniente en sus últimos datos. El cambio de aires a la meseta castellana con sus típico clima hizo el resto , y la experiencia fue muy positiva, a pesar de las nuevas bajas en vuelo y algunos accidentes / incidentes, sin gravedad.

Una cuarta parte de la Promoción, ( S.T. e Intendencia ), permaneció en La Ribera, completando sus respectivas especialidades en Administración e Instrucción militar. El esperado fin de junio llega, y con él, el retorno a la “ casa madre “ para la entrega de despachos. Otra gran sorpresa nos aguarda , además de las nuevas Camaretas: el viaje de fin de curso será a Chile y Argentina.

La solicitud de los posibles destinos, y el flamante título en mano, fueron los últimos actos Académicos, que daban paso al comienzo de nuestra vida profesional.

Promesas “juveniles“ aparte, y, no siempre voluntarios, una veintena de nosotros hemos vuelto como Profesores, desde el empleo de Capitán al de Tte.Coronel,tratando de aportar lo mejor que sabíamos, como granitos de arena, a esa extensa playa que es la formación de los futuros Oficiales del Ejército del Aire.

En las primeras dos décadas, tuvimos diez bajas , siete fallecidos en acto de servicio en los empleos de Teniente a Comandante, y tres en accidentes de tráfico.

Contamos en nuestras filas con : un JEMAD ,tres Ttes.Generales, tres Generales de División, un Gen. de Brigada, 30 Coroneles (uno del Cuerpo de Ingenieros), 15 Pilotos de Lineas Aereas y tres Empresarios.

El último de nosotros en pasar a la situación de Retiro , lo hizo en 2016, aunque varios mantienen alguna actividad civil en campos tan diversos como la agricultura, la gestión comercial, la política, la construcción o la ayuda social.

Hemos celebrado de manera especial los 10, 15, 25 y 40 años de nuestro paso por la Academia; mantenemos almuerzos mensuales , con asistencia variable, y en diciembre de 2015, en Cuatrovientos, asistimos a un entrañable acto de saludo a la Bandera, en recuerdo de nuestra Jura de Bandera original ¡¡ hace medio siglo ¡¡.

El próximo año, 2019 , se cumplen los 50 años de la recepción del despacho de Teniente por parte de los componentes de la 21ª Promoción, y esperamos celebrarlo como merece, en la medida que la salud, la economía y la familia lo permitan.

Los G´s acumulados, el colesterol, las lumbares, la presbicia, la dureza de oído, los nietos, y otros “ agressors “ van dejando su huella, fruto de ese imparable arte de la acumulación de trienios (ahora no remunerados), pero estamos convencidos de haber contribuído, tanto en el aire como en superficie, a la progresión de esa ESTELA AEREA, característica de nuestra profesión, hacia una sociedad más segura y mejor, con el esfuerzo personal, familiar y profesional que se esperaba de nosotros.

No habíamos nacido cuando se creó el Ejército del Aire, tampoco cuando la Academia General del Aire comenzó su andadura, pero hemos aportado nuestra mejor entrega y disposición, a parte de su desarrollo, en las dos terceras partes de su existencia.

A día de hoy, somos 43 componentes, que con ilusión, ánimo y suerte, seguimos adelante hacia el centenario de ambas instituciones… ¡¡ y el nuestro ¡¡

XXI Promoción