Bienvenida del Coronel Director

La historia de sociedades e instituciones no es otra cosa que una sucesión vertiginosa de circunstancias, eventos y decisiones, alegrías y dificultades de los individuos que las componen. Por eso, de vez en cuando, las personas que formamos parte de esas instituciones hemos de parar por un instante y contemplar con la mejor perspectiva posible esa historia que nos rodea. Y que mejor, en el caso de la Academia General del Aire, que la celebración del 75 aniversario de su creación para hacer ese ejercicio de conocer nuestro pasado, entender nuestro presente y preparar nuestro futuro.

Nuestro pasado está jalonado de grandes éxitos, el esfuerzo de los que nos precedieron permitió formar a generaciones de oficiales que han llevado al Ejército del Aire a los niveles de excelencia actuales. Oficiales que fueron capaces de hacerse cargo de los primeros reactores de combate que llegaron a España, que levantaron un sistema de defensa aérea sobre el que se ha edificado uno de los mejores sistemas de Europa. En definitiva, oficiales que, gracias a la formación que recibieron en la Academia General del Aire, asumieron y superaron todos los retos que la sociedad española y el entorno multinacional demandaron.

Nuestro presente, haciendo honor a la herencia recibida, sigue estando marcado por el esfuerzo continuo en dar a España los oficiales aviadores que precisa. Esfuerzo que se materializa en tres líneas de acción fundamentales: búsqueda de la excelencia en la formación; fomento del espíritu militar basado en nuestros valores esenciales; y creación de una cultura de servicio, cultivando una acendrada vocación y la pasión de servicio a España y los españoles. Con esta receta la Academia General del Aire se ha adaptado a los nuevos planes de estudio y a las nuevas exigencias formativas que requieren nuestros oficiales.

Nuestro futuro, cada vez más cercano al presente por la rapidez con la que ocurren los cambios, dependerá de los alumnos que estamos formando en la actualidad. Los que actualmente lucen en sus uniformes unas “palomas” como alumnos de esta Academia, serán los que dirigirán el Ejército del Aire dentro de 20-30 años. Los valores que aquí aprendan marcarán toda su carrera y serán la base para su posterior progresión formativa, de ahí la importancia de la misión de la Academia.

Misión que, desde su creación sigue siendo la misma y tiene plena vigencia: “Formar a todos los oficiales del Ejército del Aire, elevando y depurando su espíritu de servicio y sacrificio, su sentido del honor y de la disciplina militar, fomentando su anhelo de perfeccionamiento y de propia superación y cultivando su sentimiento de compañerismo y la voluntad de cooperación con todas las Instituciones Armadas”.

Esto es lo que significa nuestro aniversario: 75 años cumpliendo la misión; 75 años de esfuerzos docentes, de éxitos, de esfuerzos, de trabajo duro y de orgullo simbolizados con las gorras llenas de esperanza, ilusión y ganas de servir a España que, año tras año desde su fundación, en el mes de julio cada promoción de tenientes lanza al cielo murciano; 75 años… “Alzando el vuelo”.

Gracias a todos los que, con vuestra presencia y participación en los actos, compartís este sueño con nosotros.

Miguel Ivorra Ruiz